sábado, 22 de mayo de 2010

Enfermera... en un barco

Una que ha vivido en cuatro comunidades autónomas, una de ellas Canarias.
Alguno de mis viajes a la isla, (yo vivía en Tenerife), lo hice en barco. Entre otras razones porque traerse o llevarse el coche era la manera mas cómoda.


La anécdota esta fue en el ultimo viaje que hice, Tenerife-Cadiz. Me venia a vivir a la península, a Málaga concretamente.


Pues nada, allí que meto el coche en la bodega como tantas otras veces, me instalo en mi camarote y posteriormente al salón enorme que había, con bar incluido.


Una que se relaciona con relativa facilidad, al poco rato habíamos formado un grupillo de seis personas y cubata en mano, nos pusimos a jugar al parchis. Risas, comentarios de todo tipo, el viaje se preveía entretenido.

Al rato de estar navegando el barco se empieza a mover mas de la cuenta, y de repente la tripulación se volvió loca corriendo todos de un lado para otro.


Nos asomamos a cubierta y vimos que estaban movilizando los botes salvavidas. Ahí la cosa cambio, nos miramos con cara de sorpresa, y uno del grupito, (medico de profesión) casualmente tenia un primo que estaba en el puente de mando a cargo de las comunicaciones, así que lo mandamos a informarse.

Tendríamos información de primera mano, y dejaríamos de especular. Volvió raudo y veloz!


Sin mediar palabra me coge por la muñeca y salimos corriendo por el barco, como si nos persiguiera la policía. No entendía nada, pero con esas carreras no había manera de poder preguntarle a donde íbamos.


Llegamos a un mostrador donde había unas azafatas, aparta a todo el mundo y suelta: "Medico y enfermera a disposición de la tripulación"


La señorita lo anota, le da las gracias y de vuelta al salón a reunirmos con el resto del grupo que se quedo alucinado.


De vuelta me comento que había amenaza de "Hombre al agua", y que estábamos dando vueltas en círculos a ver si localizaban al supuesto nadador.

Al ratillo por megafonia nos mandan que nos vayamos a los camarotes para contar los animalicos que había abordo.


En el recuento parece que no faltaba nadie! Menos mal... y proseguimos rumbo a Cádiz!


Según nos contó la tripulación parece ser que algún gracioso tiro un chaleco salvavidas al mar.


Una de las primeras cosas que miraron es que ninguno de los cuatro presos que llevaba el barco custodiados por la Guardia Civil, de paisano eso si, estuviera en el barco.


La tripulación muy agradecida nos invito a unas copas... y digo unas porque no tengo ni idea de las que fueron. El capitán a cenar.


Lo malo de las copas de la tripulación es que ellos se relevaban cada cuatro horas, pero nosotros seguíamos siendo los mismos.


Sentaditos allí, cubata va, cubata viene, se hizo de día.


Como para encontrar el camarote en esas condiciones! Siguiendo con su amabilidad nos acompañaron hasta la puerta, y como éramos todos vecinos... en un momento todos recogidos.


Lo bueno de una tajada de tal calibre es que el movimiento del barco, lo compensas y te da la sensación de que no se mueve. No quiero pensar las eses que debíamos ir haciendo por aquellos pasillos.


Al ratillo de estar en la cama, cuando el resto del pasaje se levantaba a desayunar la brigada de limpieza entraba en acción. Como retumbaba la puerta cuando llamaban para ver si podían entrar! Hasta la hora de comer todos en la cama.


Nos invitaron a comer y a seguir bebiendo... otra vez hasta muy altas horas, esta segunda vez nos acostamos un poco antes, a media mañana llegábamos a puerto y después había que conducir.


Si nos hacen soplar después de desembarcar, creo que hubiéramos roto el aparato de los soplidos.


Yo me lleve puesto todo el Bacardi que tenían en existencias, jajjajaajajajaj


La verdad que salvo la carrera por el barco, y el sustilloinicial pensando que alguien se hubiera tirado al mar... el resto fue un viaje muy entretenido y por primera vez no me maree...


La entrada es un poco larga, pero me ha gustado recordarla después de tantos años.


Besos


Rosa


PD: Allí aprendí que en esos sitios, donde ellos llevan su equipo sanitario legalmente hay obligación de ponerse a disposición de la tripulación. (Eso no lo enseñan cuando haces la carrera). Yo me sabia lo intervenir en cualquier tipo de accidente, si no han llegado las asistencias...

4 comentarios:

Una mamá (contra) corriente dijo...

Jajajaja, ¡qué bien te lo pasaste!. A mi montar en barco me da miedo, creo que no me habría atrevido a beber solo por si luego hay que echarse a nadar y no estoy en plenas condiciones...

Luna dijo...

Buenas mama!
Yo tampoco se nadar.
Pero yo en vez de con un pan debajo del brazo debi nacer con una maleta, jajajajaajaaaj.
La verdad que un viaje me gusta mas que a un tonto una piruleta, y Dani es igual.
Bueno lo logico, con tres meses y medio hicimos un viaje de mas de 5.000 Km.
La verdad que he viajado mucho, y me sigue gustando... Lo de las mudanzas como que ya creo que hice bastantes, jajajjaa, ya me costaria mucho.
Besos
Rosa

Jon Valle-Iturriaga Albors dijo...

Conozco los trayectos esos en barco, más cortos, porque estuve un año haciéndolos semanalmente y varios que menor frecuencia.
Oye, lo del recuento de animales ¿es por si se hjabía tirado un perro o había salido un loro?.
Una de las cosas que tiene viajar es que llenas esa maleta que llevas debajo del brazo con lo único que al final te queda: buenos recuerdos (si es que la ingesta alcohólica o dejó algún recuerdo, jajaja).
Un besote y ¡a navehgar! (sólo que ahora con el ratón, que es más seguro).

Luna dijo...

Buenas Iturriaga.
La verdad que no se que tipo de animales no supuestamente domesticos habia alli, salvo cuatro presos, que se pasaron toda la travesia tocando la guitarra y cantando flamento. (No se si a los civiles les gustaba esa musica, si no pobrecillos)
Pa mi que has viajao mas que el baul de la Piquer, jajajajajaajaj
Tu que eras pasajero o trupulante?
jajjajajaajajajaja
Ya lo del bebercio lo tengo aparcao, salvo algunos culines de sidra de vez en cuando, (del resto creo me bebi lo que me correspondia, jajajaj)
Ya sabes que os estamos esperando... la sidra esta fresquita, jajjaajaj.
Besos
Rosa